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Dachwohnung mit heizung parking in Centre Castelldefels
Main characteristics
- 165 m2
- 4 hab.
- 2 Badezimmer
- 3.485 €/m2
Detailed information
LA ÚLTIMA PLANTA
Hay hogares que parecen observarnos en silencio, esperando a que descubramos aquello que han decidido no mostrar a primera vista. Este es uno de ellos. En una cuarta planta del centro de Castelldefels, allí donde las calles conservan durante el día el rumor de las tiendas, las conversaciones y los pasos apresurados, existe una vivienda de 165 m² que parece haber aprendido a vivir de espaldas al ruido. Al entrar, nada anuncia todavía el secreto. La planta principal se extiende con la serenidad de los hogares hechos para ser vividos durante muchos años. Tres dormitorios de buen tamaño se reparten alrededor, habitaciones donde la luz entra sin pedir permiso y donde resulta fácil imaginar puertas entreabiertas, libros sobre una mesilla y el sonido lejano de alguien preparando café. Hay dos baños, uno de ellos en suite, y una cocina independiente que conserva algo que las viviendas modernas parecen haber olvidado: lugares donde esconder las pequeñas cosas de la vida. Bajo la escalera aparece así una despensa, discreta y práctica, aprovechando ese espacio que en otras casas no sería más que sombra. Al fondo, el día encuentra su camino hacia un balcón de unos 7 m² orientado al sur. Y el sur, en Castelldefels, no es únicamente un punto cardinal. Es una determinada manera de entrar la luz. Una claridad tibia que atraviesa los cristales, se demora sobre el suelo y durante unas horas convierte cualquier rincón en un lugar donde apetecería sentarse sin hacer absolutamente nada. Hasta aquí, la casa podría terminar. Cuatro paredes, habitaciones, ventanas. Una buena vivienda familiar en el centro de Castelldefels. Pero junto a ellas espera una escalera. Y conviene subirla. Porque algunos secretos solamente se cuentan en voz baja. Arriba desaparecen los pasillos y las proporciones conocidas. El techo se inclina, la luz empieza a caer desde lo alto y ante nosotros aparece un extraordinario salón de aproximadamente 60 m². Sesenta metros para los que cuesta encontrar una sola palabra. Salón parece poco. Estudio tampoco basta. Quizá sea simplemente la habitación donde la casa respira. Las ventanas abiertas hacia el cielo dejan entrar una luz distinta, casi teatral, que se mueve lentamente por las paredes y cambia el aspecto de la estancia conforme avanzan las horas. Y entonces aparecen las guitarras. Una aquí. Otra al fondo. Algún instrumento esperando junto a una pared. Como si alguien hubiese ido dejando notas musicales por la habitación y hubiese olvidado recogerlas. Resulta inevitable imaginar una tarde de invierno ahí arriba. Afuera comienza a oscurecer sobre Castelldefels. Una lámpara permanece encendida. Alguien escoge una guitarra. Otro se hunde en el sofá. Suenan unos primeros acordes y, durante unos minutos, los sesenta metros de aquella habitación dejan de ser metros cuadrados. Se convierten en memoria. Porque esta planta tiene algo difícil de fotografiar y todavía más difícil de medir: permite imaginar vidas diferentes dentro de la misma casa. Puede ser biblioteca. Sala de música. Cine. Estudio. Refugio. El lugar donde los niños juegan mientras abajo continúa el mundo de los adultos. O simplemente una habitación enorme donde cerrar la puerta alguna noche, poner un disco y recordar que también existen casas con lugares en los que no es obligatorio hacer nada. Junto a ella se encuentra el cuarto dormitorio, doble y recogido bajo la cubierta. Una ventana de techo permite contemplar ese pequeño rectángulo de cielo que cambia cada mañana y que, cuando llueve, convierte el cristal en un tambor improvisado. Y todavía queda una puerta. Tras ella aparece una terraza de aproximadamente 15 m². Arriba del todo. Separada de la calle. Un lugar para desayunar cuando empieza el buen tiempo, para leer cuando cae la tarde o para permanecer unos minutos fuera cuando la casa ya duerme y Castelldefels comienza lentamente a apagar sus ventanas. El edificio fue construido en 2001. La vivienda dispone de calefacción, aire acondicionado y armarios empotrados. Y existe además ese pequeño lujo que sólo quien vive en el centro termina valorando de verdad: bajar a la calle sabiendo que el coche también tiene su sitio. Se incluye una amplia plaza de aparcamiento en la que cabe cómodamente un vehículo grande. Sobre el papel son 165 m², cuatro dormitorios, dos baños, un balcón, una terraza y una plaza de parking. Pero las casas rara vez cuentan toda la verdad sobre el papel. Porque los metros pueden medirse. Las habitaciones pueden contarse. Incluso la luz puede reducirse a una orientación sur escrita en una ficha. Lo difícil es explicar qué sucede cuando uno llega al último peldaño de aquella escalera y descubre, inesperadamente, sesenta metros de luz bajo el tejado. Quizá entonces comprenda por qué hay una guitarra esperando en la pared. Y por qué algunas casas, igual que ciertas canciones que creíamos haber olvidado, sólo necesitan unas pocas notas para hacernos sentir que ya habíamos estado allí antes.
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Aufteilung
- 4 Zimmer
- Fläche 165 m2
- Terrasse 15 m2
- 2 Badezimmer
- Küche mit Essplatz
- Abstellraum
Allgemeine Merkmale
- Heizung
- Parkplatz
- Klimaanlage
- Baujahr 2001
- In der Nähe von öffentlichen Verkehrsmitteln
Gemeinschaftlich genutzte Austattung
- Fahrstuhl